05-10-2015
Por MarÃa Luisa Santillán, DGDC-UNAM
Cada ilustración creada por la maestra Elvia Esparza permite conocer los espacios más Ãntimos de la flora que ella dibuja, transportarnos a los múltiples paisajes que plasma en su obra y casi tocar la piel de cada animal que ella crea con cada una de sus ilustraciones.
Todo esto lo logra al convertir la realidad en pequeños mundos de imágenes llenos de detalles, que la hacen comprensible para toda la gente.
Papel, regla, lápices y luz son de las principales herramientas fÃsicas que la maestra Esparza necesita para llevar a cabo su trabajo en el Instituto de BiologÃa de la UNAM. Aunque las más importantes son su amplia capacidad y destreza para plasmar cada detalle de la especie que pretende ilustrar, las cuales la han llevado a ser considerada la ilustradora cientÃfica con mayor trayectoria en México.
Entre sus principales recomendaciones para hacer ilustración cientÃfica se encuentran el ser observadores y tener mucha paciencia, ya que –dijo– “el que se desespera no lo puede hacer.”
Dentro de la ilustración cientÃfica también es importante la exactitud y las medidas, porque se hacen representaciones a escala, incluso a veces se hacen dibujos viendo la especie en el microscopio.
“Tenemos que ser muy precisos y tener la regla junto a uno; siempre hay que estar midiendo y transportando estas medidas a escalas, señalar de qué tamaño era, a cuánto lo aumentamos o a cuánto se redujo. Esa es una caracterÃstica de la ilustración, no nada más dibujar por dibujar, tiene que ser totalmente fiel a lo que está uno viendo”, puntualizó.
La precisión es fundamental porque la mayorÃa de las veces cada ilustración acompaña un texto, el cual a su vez señala las caracterÃsticas de la especie que se ilustró y, por lo tanto, deben de coincidir ambas cosas. “De ahà la exigencia de la precisión, es algo que siempre les digo a mis alumnos”.
@#Reconocida trayectoria#@
Egresada de la Escuela de Pintura y Escultura La Esmeralda del Instituto Nacional de Bellas Artes, la maestra Elvia Esparza ha ganado dos veces la presea Gold Medal otorgada por la Royal Horticultural Society de Inglaterra.
Innumerables han sido los reconocimientos que ha tenido dentro y fuera de México. Incluso sus obras forman parte de libros de arte botánico en los cuales se exponen las mejores ilustraciones cientÃficas de todo el mundo. Como su ilustración Echinocereus polyacanthus que es parte del libro 1000 años de arte botánico, de la doctora Shirley Sherwood, quien ha dedicado su vida a coleccionar las mejores ilustraciones cientÃficas en todo el mundo.
Asimismo, sus obras también han sido seleccionadas para ser parte de la Focus on Nature XI Natural History Illustration Exhibition, bienal organizada en Estados Unidos para destacar la ilustración como una forma de transmitir el conocimiento cientÃfico.
Todo esto ha sido producto de más de cuatro décadas de laborar en el ámbito de la ilustración cientÃfica. Recuerda que ella llegó por primera vez a este campo de trabajo por lo que considera “una casualidad”, ya que tras acudir a una entrevista de trabajo en donde solicitaban un dibujante botánico, fue dotada de un ejemplar del herbario para que la dibujara.
En esa primera ilustración la maestra Esparza no sólo dibujó la planta, sino que hizo dos acercamientos de partes especÃficas que la integraban. Hoy considera que esto fue lo que hizo que el doctor Arturo Gómez Pompa la integrara a su equipo de trabajo.
Con él también ingresó a laborar al Instituto de Recursos Bióticos en 1975 y cinco años después el ex rector José Sarukhán la invitó a incorporarse al Instituto de BiologÃa de la UNAM, en donde labora en la actualidad.
@#Tradición en ilustración#@
La ilustración cientÃfica se practica en el mundo desde hace varios siglos. Tiene sus inicios en Europa, cuando en códices se dibujaban diversas plantas medicinales. En ese momento, no eran ilustradas con la precisión que se tiene en la actualidad, pues lo que se buscaba era sólo darlas a conocer.
En la época de la Colonia, en México, surgió el Códice Badiano en el Colegio de la Santa Cruz en Tlatelolco. En este libro están descritas las propiedades de distintas plantas medicinales y tiene descripciones en latÃn.
Para el siglo XIX autores como José MarÃa Velasco y Rafael Montes de Oca hicieron ilustración cientÃfica de orquÃdeas y colibrÃes. Posterior a ellos surge Adolfo Tenorio quien hizo distintas litografÃas coloreadas y dibujos a tinta. Después de la época de la Revolución Mexicana esta área del conocimiento quedó estancada.
Sin embargo, en la actualidad en el Instituto de BiologÃa de la UNAM existe una de las pocas áreas dedicadas a la ilustración cientÃfica en México.
“Hay mucho talento en México, pero desgraciadamente no hay campo de trabajo y a pesar de que hace unos años yo pensé que la ilustración iba a desaparecer por el surgimiento de programas de ilustración o técnicas novedosas de fotografÃa, esto no ha ocurrido, al contrario, está teniendo un renacimiento. Creo que esto ocurre porque la ilustración cientÃfica es importante para entender mejor los libros técnicos o de divulgación y los que dibujamos las formas de plantas y animales traducimos este idioma en imágenes”.
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